jueves, 16 de abril de 2015

VOCES




“El lobo come ovejas.

El pastor come ovejas.

¿Se puede aprender algo, ovejas?”


Los versos de Antonio Orihuela junto al genuino Daniel Macias, pusieron el broche final a las jornadas de Voces del Extremo (Poesía Antidisturbios) celebradas en Logroño, en marzo de este año.

Gracias al Ateneo Riojano, a Piedad, a Montse y a Begoña Abad, maestra de ceremonias, un centenar de poetas nos escuchamos, nos conocimos y disfrutamos en torno a la poesía y a la buena mesa, denunciando a través de la poesía, los excesos de los políticos contra los comunes y la obscenidad de sus acciones y omisiones al gobernar frente al pueblo y “sin el pueblo”. Así miso, recordamos también, y demandamos, la libertad del poeta catarí Al-Ajami, condenado a 15 años de cárcel por escribir un poema.

Quién no goza con los grandes poetas y recitadores como Ana Pérez Cañamares, Ibon Zubiela, Sonia San Román o Iván Rafael, con agitadores como David Trahumante (autor del magnífico cartel) o Felipe Zapico. Qué pocas son 3 ó 4 horas cuando uno tiene la suerte de escuchar a Antonio Crespo, Lourdes Cacho, Inma Luna, David Gónzalez o Ángel Guinda. Qué cortos los kilómetros que nos separan cuando el destino es éste.

Todos reunidos también en la exquisita antología con la que Amargord nos obsequió. Gracias Chema, porque la poesía necesita 'adeptos' como vosotros. Allí queda la escucha, aquí la lectura, más pausada, reflexiva e inspiradora. Como me dijo Enrique Cabezón, los poemas son disturbios. Así serán.


Otra vez Logroño. Otra vez Poesía.

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