lunes, 26 de octubre de 2015

DIARIO DE UN POETA PRIMERIZO, 3




Hoy he vuelto a leer el poema que me dedicó Hasier Larretxea en su último libro. Es
maravilloso. Estremece. Uno de los que dicen el qué de este libro. Ambos sabemos el cómo
de aquellos mensajes. El sabe el porqué, así como el significado del mismo.

Cada vez que lo leo, encuentro matices distintos. Nunca le he preguntado su significado.
Ha permanecido conmigo en silencio, escondido como un tesoro inmaterial que sólo el que
lo recibe sabe disfrutarlo. Estoy deseando hacerte partícipe de su lectura.

Hasier no sabía que sus "sollozos de recién nacido" nos esperaban. Casualidad poética.

Me encantan estos versos:

"en el interminable poso
de los latidos enfrascados en las latas de conserva
que son ataúdes sin fecha
escondidos en las despensas
donde se resguardan las almas solitarias".

El poemario que estoy escribiendo está totalmente inspirado en ti, está dedicado a tu
personita, aún no conocida en el momento en el que éste fue concebido. Todavía
permanecías entre las nieblas fronterizas de un próximo existir, en el vientre de Montse, a
resguardo de todo.

En cuanto a la dedicatoria que llevará, sigue sin estar escrita. Es un imposible, uno quiere
decir tanto.


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